La vez que el abuelo cruzó el estrecho con un loro escondido en la chaqueta
Era 1962 y mi abuelo Eduardo se mudaba a Miami con todo lo que cabía en una maleta. Pero había un detalle: Periquito, el loro de la familia, llevaba veinte años en la cocina de La Habana repitiendo malas palabras en cuatro idiomas. Leer más →